Hemos hablado sobre los estilos de pednientes, de anillos, de pulseras, sobre lo que puede significar el oro y la plata o incluso los diamantes. También sobre lo que se lleva este año: los tamaños grandes, las formas orgánicas y algunos colores. Y podría parecer que escogiendo un poco de cada ya conseguiríamos un look perfecto. Pero no. Como en la moda, la clave está en combinar.

Forma y tamaño

Hay varias formas de crear un conjunto. Una de ellas es jugar con las formas y tamaños de las diferentes joyas que vayamos a ponernos. Y dentro de este estilo, podemos encontrar dos formas de hacerlo: siguiendo una dinámica o buscando el contraste. Lo primero consiste en seguir el mismo criterio para todos los complementos, es decir, si escogemos unos pendientes largos y grandes, escogeremos también unos brazaletes grandes y vistosos.

Y por supuesto, se puede hacer de forma contraria, por ejemplo, combinar un collar pequeño y fino con anillos grandes. Sin embargo este segundo método puede encerrar algo de peligro. Mientras que si seguimos un mismo patrón hay más probabilidades de acertar, combinar a la contra puede dar lugar a un conjunto descompensado y chocante. Por lo general esto no es algo que se suela llevar. Aunque cierto es que con un complemento igualitario la apuesta es más seguro, cuando se acierta en el contraste se luce mucho más. Al final, como siempre, es una cuestión de gustos y de sentirse a gusto con una misma.

En cuanto a la forma, las combinaciones son mucho más libres. Sobre todo porque no es tan polarizado como “grande o pequeño”. En este caso la dualidad estaría en formas geométricas vs orgánicas. Como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, la formas geométricas nunca pasan de moda. Los bordes rectos así como figuras sencillas (y a veces no tan sencillas) se utilizan tanto en collares como anillos o pendientes. Por ejemplo, los pendientes de aro son circulares.

Sin embargo, la diversidad de las formas orgánicas nos facilita el trabajo, ya que es más complicado dar con un conjunto que chirríe. Claro que puede darse, pero con las últimas tendencias, especialmente en los charms, de buscar figuras amables a la vista, hay más combinaciones que nunca.