Si en anteriores publicaciones hablábamos de la relevancia que pueden tener las joyas como complementos, no nos podemos olvidar de uno los abalorios por excelencia a la hora de crear looks. Se trata de los pendientes. Estas joyas pueden variar mucho en estilo y tamaño, así como tener diferentes tipo de cierre. Vamos a ver que clases hay y cómo combinarlos.

Pendientes de botón

Los clásicos pendientes pequeños pero elegantes, son aquellos que quedan pegados a la oreja. Estos, acostumbran a tener un cierre a presión. Si bien son más discretos que otros estilos, casi siempre son una solución, pues se pueden adaptar muchos tipos diferentes de conjuntos. Habitualmente lucen más con el pelo recogido o corto, es decir, cuando la oreja está bien visible. Esto es, lógicamente, porque apenas sobresalen debido a su tamaño, pero también pueden utilizarse con otros peinados si se combinan acertadamente.

Habitualmente se llevan en el lóbulo de la oreja, pero dependiendo del cierre y estilo pueden usarse para lucir como piercings en la oreja o incluso en otras partes del cuerpo. Escogiendo el color y estilo adecuado (hay muchas formas distintas) pueden conjuntarse tanto como en un estilo informal como en uno más sofisticado.

Pendientes de aro

En los últimos tiempo se han puesto mucho de moda y, en 2021, aquellos más grandes y vistosos son de lo más populares. Aunque se llamen de aro, no necesariamente tienen que tener esa forma. La clave para saber cuáles escoger es fijarse en el tono y la forma, pues algunos pueden resultar muy llamativos, mientras que otros son más discretos y elegantes. Todo depende de la intención que se tenga al escoger.

Pese a todo, lo cierto es que los pendientes de aro nunca pasan de moda, así que sea lo que sea, un complemento atemporal siempre tiene sitio en el joyero.

Alargados y “ear cuff”

Otra cosa que también está de moda son los pendientes alargados. Hace poco comentábamos que en 2021 se lleva el tamaño XL y, en este sentido, nada le gana a este tipo de pendientes. Aunque habitualmente se piensa en ellos para situaciones informales, la variedad en colores y formas hace que se puedan readaptar a otro tipo de situaciones. Algunos incluso son perfectos para llevar a una boda, y hay modelos que hasta tiene piedras incrustadas, dándole una exquisitez y elegancia únicas.

Por último, hay que hablar de los recién llegado, los denominados “ear cuff”. Estos pendientes ocupan prácticamente todo el borde de la oreja. Debido a esto, suelen tener formas alargadas y en ocasiones puede resultar un poco pesados, así que mejor probarlos si no estás acostumbrada a lleva pendientes. Lo que sí es una garantía, es que están de moda y resultan muy vistosos, perfectos para llevar de fiesta si ese es tu estilo.