Si las joyas son otra forma más de expresar nuestro mundo interior, las pulseras no son la excepción. De hecho, siendo las manos una de las partes de nuestro cuerpo que más interactúa con nuestro entorno, dotan de mucha personalidad a nuestro conjunto. Hay muchos tipos de pulseras y conviene conocerlos para poder escoger mejor.

Pulseras informales

Estos abalorios no siempre tienen que estar asociados a ocasiones especiales. De hecho, hay una gran parte de las pulseras que se utilizan más bien para dar un look desenfadado o incluso urbano. Un ejemplo son las pulseras de cuerda, que se caracterizan por no tener una correa al uso. Estas pueden ser de distintos colores pero habitualmente tiran al espectro del marrón. De forma similar, encontramos las pulseras de cuero. En este caso están formadas por una pieza principal única, aunque pueden tener distintos añadidos de metal, madera u otro tipo de ornamentos. Ambas clases se han popularizado en los últimos años tanto para hombres como mujeres.

Brazaletes

Si dirigimos la vista a un estilo más clásico encontramos los brazaletes. Hay dos tipos, principalmente, pero ambos se caracterizan por ser pulseras que se colocan introduciendo la mano directamente, a diferencia de las anteriores que funcionan con cierres.

Los brazaletes más convencionales son aquellas piezas grandes y que al ponerlas quedan más holgadas. Sin duda son más llamativas, así que no son recomendables si el que las pone busca un perfil discreto. Por otro lado, son índice inequívoco de una fuerte personalidad y dicen mucho de quien las porta. Un estilo menos convencional y que se ha puesto de moda en los últimos tiempos, son los llamados brazaletes de puño. Estas piezas poseen un diseño único al no cerrar su circunferencia y pueden jugar con abalorios aprovechando su estructura única.

Cadenas

Por último, tenemos las pulseras tradicionales: las cadenas. Este estilo nunca ha pasado de moda y hoy en día son unisex. Entre ellas podemos destacar aquellas que tienen colgantes, ya que muchas veces pueden personalizarse con charms. Así, se convierten en una pieza única que describe a la perfección a su portador. Mención aparte merecen las esclavas. Estos artículos son muy populares como regalo a los recién nacidos o incluso para la primera comunión.

Mención aparte merecen las llamadas “pulseras de tenis”. Estas se caracterizan por ser una pieza con joyas incrustadas que, tradicionalmente, consistía en oro con diamante. Sin embargo en la actualidad pueden ser de muchos materiales y combinaciones diferentes. Deben su nombre al ex-tenista Chris Everet, quien las popularizó cuando perdió una de ellas durante el torneo US Open. Actualmente hay varias personalidades de este deporte que las utilizan como, por ejemplo, Serena Williams.

Esclava de oro