En las últimas semanas hemos hablado de como utilizar joyas y relojes para complementar el aspecto. Sin embargo hay otro tipo de artículos que también sirven para añadir valor decorativo, pero no a nosotros si no a nuestro hogar. Nos referimos a las figurillas que puedes encontrar en nuestra tienda y que sirven para aportar una nueva dimensión de detalles a tu recibidor, el salón, la habitación…

Los detalles marcan la diferencia

A menudo pensamos en los grandes cambios cuando se trata de crear una atmósfera en casa, pero muchas veces la diferencia se haya en los detalles. En el caso de los figurines, son muy comunes los que se refieren a una boda, un bautizo u otras ocasiones especiales. También se estilan las letras para poner en la mesilla de noche o los símbolos que representan algo especial. Incluso los marcos de las fotos aportan matices a las estancias.

Sea por el significado que aportan o por su mero aspecto que añade luz y vitalidad al hogar, estas piezas no deberían desecharse a la hora de decorar una vivienda. Al fin y al cabo, son otra forma más de expresar nuestra personalidad y reflejan cómo son sus dueños.

Pura personalidad

Hablando de personalidad, si hay una joya que realmente habla de nosotros por sí misma son los charms. Aunque estas piezas sí se llevan en el cuerpo, ya que se utilizan para personalizar pulseras, son la definición de personal. El simple hecho de escoger uno para combinarlo de la forma que más guste con cadenas, separadores o clips ya denota rasgos únicos. Siendo piezas intercambiables, es muy difícil encontrar dos iguales y por tanto son tremendamente originales.